La Comisión Europea adoptó el Informe del Mecanismo de Cooperación y Verificación: El Parlamento muestra reticencias en aplicar las decisiones de las instancias jurídicas y no respeta criterios objetivos que permitan que la justicia trate a los parlamentarios como a cualquier otro ciudadano.

Klaus Iohannis in plenul Parlamentului, la ceremonia de depunere a jurmanatuluiFoto: captura Digi24

Las oficiales europeos subrayaron la necesidad de seguir con el control de Rumanía y Bulgaria a través del Mecanismo de Cooperación y Verificación hasta el cumplimiento satisfactorio de todos los objetivos en el ámbito de la justicia.

Persiste el sentimiento claro de que los avances realizados deben ser consolidados y construidos sobre bases incluso más seguras, señala el informe del MCV. Las mayores críticas recaen en el Parlamento de Rumanía y la falta de unidad en la práctica de las instancias jurídicas. Las decisiones tomadas por el Parlamento de permitir o no a los órganos de acusación penal a tratar a los parlamentarios como a cualquier otro ciudadano parecen seguir siendo faltos de criterios objetivos y de un programa fiable. Existe todavía una falta de coherencia en algunas decisiones de las instancias, aspecto que representa una fuente de preocupación, muestra la Comisión Europea y añade: A pesar de que el Gobierno reconoce de forma cada vez más clara la necesidad de combatir la corrupción generalizada, la amplitud del problema impone una estrategia más sistemática.

El informe del MCV reconoce también los progresos recientes de Rumanía en la justicia y en la lucha anticorrupción: Esta evaluación destaca una serie de áreas en las que se han registrado progresos de forma constante, lo que indica la durabilidad de los mismos. Las acciones emprendidas por las principales instituciones jurídicas y por las autoridades responsables con la integridad del intento de combatir la corrupción a nivel alto han mantenido una dinámica remarcable. Esto se ha reflejado en la creciente confianza de los rumanos en el sistema jurídico en general y, especialmente, en la acusación penal de los actos de corrupción.

El presidente de la Comisión Europea Jean Claude Juncker declaró que el control de la justicia, tanto en Rumanía como en Bulgaria, seguiría hasta que se cumplieran de forma satisfactoria los objetivos y manifestó la esperanza de que Rumanía pudiera salir del programa durante el mandato de la actual Comisión. Aunque los dirigentes de la comisión no ven conexión obligatoria entre el MCV y el proceso de adhesión de los dos países al espacio Schengen, muchos de los países miembros de la Unión Europea declararon que no aceptarían que los dos países entraran en la zona de libre circulación sin antes haber resuelto sus problemas con el MCV.