El Instituto de Enfermedades Infecciosas de Bucarest descartó anoche que el rumano que regresó de Nigeria esté afectado de Ébola, aunque permanecerá internado a causa de los síntomas que sufre, informó el canal de televisión Digi24.

“La primera noticia buena está en que se excluye en un 99%”, explicó el doctor Adrian Streinu Cercel, director del Instituto de Enfermedades Infecciosas Matei Bals.

“Pero, aún queda una serie de otras infecciones posibles, inclusive aquellas originarias de esta zona (de África)”, prosiguió Cercel.

Convencidos de que no se trata de Ébola, los expertos han decidido no enviar las pruebas al laboratorio especializado en el diagnóstico de esta enfermedad que se encuentra en Alemania.

El hombre, de 51 años, que volvió de Nigeria el 25 de julio, llegó el domingo por la mañana a un hospital de Ploiesti (sur) presentando un cuadro clínico de fiebre, diarrea con sangre y deshidratación, por lo que fue trasladado rápidamente al Instituto de Enfermedades Infecciosas de la capital rumana.

Antes, los médicos subrayaron que los síntomas del enfermo también podían corresponder a otras enfermedades, como la malaria o la fiebre tifoidea.

Su mujer y su hijo de 15 años también están en cuarentena en su domicilio.

Con 13 casos (confirmados, probables o sospechosos), entre estos dos mortales, Nigeria es el cuarto país afectado por la epidemia, además de Sierra Leona, Liberia y Guinea.

En ocho meses, el ébola ha matado en total a casi 1.000 personas de unos 1.800 casos (confirmados, probables o sospechosos). La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el viernes el estado de emergencia de salud pública mundial.

En tanto, el sacerdote español Miguel Pajares, que dio positivo en un test de ébola y está ingresado en el hospital Carlos III en Madrid, está recibiendo desde ayer un nuevo fármaco para tratar la infección, informó la agencia de prensa francesa AFP.

"El medicamento ya llegó a Hospital Carlos III de Madrid para ser administrado al paciente ingresado con el virus", dijo el Ministerio de Sanidad en una nota de prensa.

El nuevo medicamento, bautizado ZMapp, se está utilizando también en dos pacientes con ébola en Estados Unidos, señaló el Ministerio.

En la clínica y en la orden San Juan de Dios, al que pertenece el misionero español, no facilitaron información sobre el estado de salud de Pajares a petición expresa del paciente.

Pajares fue ingresado el jueves en la clínica tras ser repatriado desde Liberia.

El Ministerio de Sanidad dijo que el nuevo fármaco, que aún no cuenta con la luz verde de las autoridades sanitarias de EEUU o de la OMS, fue importado al amparo de la legislación española que permite el uso de medicamentos no autorizados en pacientes que padecen una enfermedad que pone en peligro su vida y no pueden ser tratados satisfactoriamente con un medicamento autorizado.

El medicamento fue importado desde Ginebra donde existía disponibilidad de una dosis en el contexto de un acuerdo entre el laboratorio que desarrolla el medicamento, la OMS y Médicos Sin Fronteras, dijo el Ministerio.

El fármaco es desarrollado por Mapp Biopharmaceutical, una pequeña compañía de biotecnología en San Diego.