Los soviéticos desencadenaron su ofensiva en el sector de Stalingradogolpeando los eslabones más débiles del frente enemigo, los ejércitos rumanos 3º y 4º, a los que arrollaron en pocos días atrapando al VI Ejército alemán. Posteriormente, el sucesivo desmoronamiento del 8º Ejército italiano y del 2º húngaro a lo largo del Don amenazó con destruir el sector meridional del frente del Este. Hitler culpó injustamente a estos ejércitos, mal equipados, sin reservas y desplegados en frentes amplísimos, de una derrota de la que él era el principal causante, olvidando mencionar que sin su colaboración y su sacrificio jamás habría podido emprender la campaña de verano de 1942 que le llevó hasta el Volga y las estribaciones del Cáucaso, publica el diarioABC.

Rumanía: los eslabones rotos

Rumanía entró en guerra para recuperar los territorios que la URSS le había arrebatado. En 1941, su 4º Ejército capturó Odesa, sufriendo graves pérdidas debido a su falta de preparación. El 3º contribuyó a la ocupación de Crimea y a su posterior defensa. En 1942, Hitler logró queRumanía aportase 382.000 soldados para la campaña de verano, que colaboraron en la conquista de Sebastopol y el avance hacia el Cáucaso. En otoño, el 3er Ejército del general Dimitrescu desplegó sus once divisiones, una de ellas acorazada, a lo largo del Don para defender el flanco norte del VI Ejército alemán, mientras el 4º, a las órdenes de Constantinescu-Claps, defendía el flanco sur. Durante los combates invernales, las pérdidas de ambos ejércitos ascendieron a 155.000 bajas, incluyendo dos divisiones cercadas en Stalingrado, del total de 228.000 efectivos.Haga click aquí para seguir leyendo el artículo.