Un informe del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido publicado hoy minimiza el impacto que tendrá, supuestamente, para la sociedad británica la prevista llegada el año próximo de inmigrantes rumanos y búlgaros. El documento, encargado por la embajada de Londres en Bucarest, disipa temores de que la presunta llegada de esos ciudadanos con el levantamiento de ciertas restricciones laborales en la Unión Europea (UE) tenga un efecto masivo en los servicios sociales. Sin embargo, el informe, que señala que el mayor impacto se notará en la educación y no tanto en la reclamación de subsidios, no aporta cifras orientativas sobre el número de rumanos y búlgaros que podría llegar a este país, lo que ha motivado las críticas de la oposición parlamentaria, informó el diario ABC.

A finales de este año se levantan las restricciones para trabajar en el Reino Unido y otros países que hasta ahora se aplicaban a las personas de Rumanía y Bulgaria, ambos países miembros de la UE. Ante el pánico desatado entre la prensa conservadora por la posible llegada de una oleada de inmigrantes, el Foreign Office encargó este estudio, que ha sido elaborado por el Instituto nacional de investigación económica y social.