Nuevas investigaciones demuestran que el agua de más de 6.000 pueblos y ciudades de toda Europa no cumple los estándares medioambientales de la UE, poniendo en peligro la salud de millones de personas y haciendo responsables a los contribuyentes del pago de multas de más de 1 billón de euros al año. La propia Bruselas, sede de la Comisión Europea, está entre las 6.311 zonas que no cumplen los requisitos, informó PRNewswire.

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Victor Bostinaru, eurodiputado rumano, que presentó los hallazgos en una reunión de la UE el pasado 26 de marzo, manifestó: "Este informe demuestra la magnitud del problema que existe en los 27 estados miembros de la UE. En muchos países, la calidad del agua tiene que mejorar y debemos encontrar dinero para hacer que esto ocurra, empezando por la ciudad de Bruselas, que es la sede de las instituciones de la Unión Europea. Al mismo tiempo que nos disponemos a distribuir billones de euros para invertir en proyectos de infraestructura, a través del Fondo de Cohesión de la UE, debemos exigir mejoras de las ciudades, regiones y países infractores."

Todos los países tienen que asignar fondos para cumplir con los estándares mínimos de la calidad del agua que todos esperamos tener en Europa. "Invertir en sistemas mejores para el tratamiento del agua será una garantía para la salud pública, protegerá ecosistemas delicados, ahorrará energía, reducirá el uso de productos químicos, respaldará la industria e, incluso, creará puestos de trabajo."

Lance Reisman, Presidente de Hach Lange, uno de los proveedores más importantes del mundo en componentes de instrumentación para realizar pruebas de la calidad del agua y optimización del tratamiento, dijo: "Está claro que algunas zonas de Europa tienen problemas que se deben tratar, sin embargo, la buena noticia es que se pueden lograr soluciones fácilmente. Nuestra experiencia trabajando por toda Europa ha demostrado que la inversión cosecha importantes beneficios."

Hach Lange fue invitado a la presentación del informe del Sr. Bostinaru como líder del sector de profesionales expertos en análisis del agua europea. La investigación mostró que algunos de los destinos turísticos más populares del continente no cumplen la legislación relativa al agua de la UE en su totalidad, incluida Pisa en Italia, Halkidiki en Grecia, Balaton en Hungría y Ayia Napa en Chipre. Entre las capitales, cuyas aguas se encuentran por debajo de los estándares permitidos, se encuentran Bucarest (Rumania), Sofía (Bulgaria), Madrid (España), Budapest (Hungría) y Roma (Italia).

Los cinco países más infractores y el número de infracciones son:

Rumania: 2.476 infracciones España: 1.148 Bulgaria: 901 Hungría: 631 Italia: 443

Por primera vez, los investigadores han examinado los datos oficiales de la UE para determinar cuáles son las poblaciones y ciudades que no cumplen la Directiva sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas, una disposición que entró en vigor en la década los 90 para mejorar los estándares del agua. La directiva se aplica a la recogida, tratamiento y vertido de aguas residuales industriales y domésticas.

El Fondo de Cohesión de la UE se estableció en 1994 con el fin de proporcionar financiación a proyectos de infraestructuras y medioambientales. El resultado de las decisiones adoptadas en la última ronda de presupuestos se conocerá dentro de unos meses.

Nuevas investigaciones demuestran que el agua de más de 6.000 pueblos y ciudades de toda Europa no cumple los estándares medioambientales de la UE, poniendo en peligro la salud de millones de personas y haciendo responsables a los contribuyentes del pago de multas de más de 1 billón de euros al año. La propia Bruselas, sede de la Comisión Europea, está entre las 6.311 zonas que no cumplen los requisitos.

Victor Bostinaru, eurodiputado rumano, que presentó los hallazgos en una reunión de la UE el pasado 26 de marzo, manifestó: "Este informe demuestra la magnitud del problema que existe en los 27 estados miembros de la UE. En muchos países, la calidad del agua tiene que mejorar y debemos encontrar dinero para hacer que esto ocurra, empezando por la ciudad de Bruselas, que es la sede de las instituciones de la Unión Europea. Al mismo tiempo que nos disponemos a distribuir billones de euros para invertir en proyectos de infraestructura, a través del Fondo de Cohesión de la UE, debemos exigir mejoras de las ciudades, regiones y países infractores."

Todos los países tienen que asignar fondos para cumplir con los estándares mínimos de la calidad del agua que todos esperamos tener en Europa. "Invertir en sistemas mejores para el tratamiento del agua será una garantía para la salud pública, protegerá ecosistemas delicados, ahorrará energía, reducirá el uso de productos químicos, respaldará la industria e, incluso, creará puestos de trabajo."

Lance Reisman, Presidente de Hach Lange, uno de los proveedores más importantes del mundo en componentes de instrumentación para realizar pruebas de la calidad del agua y optimización del tratamiento, dijo: "Está claro que algunas zonas de Europa tienen problemas que se deben tratar, sin embargo, la buena noticia es que se pueden lograr soluciones fácilmente. Nuestra experiencia trabajando por toda Europa ha demostrado que la inversión cosecha importantes beneficios."

Hach Lange fue invitado a la presentación del informe del Sr. Bostinaru como líder del sector de profesionales expertos en análisis del agua europea. La investigación mostró que algunos de los destinos turísticos más populares del continente no cumplen la legislación relativa al agua de la UE en su totalidad, incluida Pisa en Italia, Halkidiki en Grecia, Balaton en Hungría y Ayia Napa en Chipre. Entre las capitales, cuyas aguas se encuentran por debajo de los estándares permitidos, se encuentran Bucarest (Rumania), Sofía (Bulgaria), Madrid (España), Budapest (Hungría) y Roma (Italia).

Los cinco países más infractores y el número de infracciones son: Rumania: 2.476 infracciones; España: 1.148; Bulgaria: 901; Hungría: 631; Italia: 443

Por primera vez, los investigadores han examinado los datos oficiales de la UE para determinar cuáles son las poblaciones y ciudades que no cumplen la Directiva sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas, una disposición que entró en vigor en la década los 90 para mejorar los estándares del agua. La directiva se aplica a la recogida, tratamiento y vertido de aguas residuales industriales y domésticas.

El Fondo de Cohesión de la UE se estableció en 1994 con el fin de proporcionar financiación a proyectos de infraestructuras y medioambientales. El resultado de las decisiones adoptadas en la última ronda de presupuestos se conocerá dentro de unos meses.