Para describir la sistemática demolición de una buena parte de la ciudad de Bucarest, los rumanos acuñaron irónicamente la palabra Ceauşima, mezcla del nombre del tirano y el de Hiroshima, ciudad asolada por la primera bomba atómica lanzada a final de la Segunda Guerra Mundial. Es difícil comprender el alcance de semejante devastación, sin embargo, el proyecto virtual pormanteau.ro permite a cualquier internauta proyectar el mastodóntico proyecto sobre el plano de su propia ciudad para intentar asimilar sus demoledoras consecuencias, explica Carlos Basté en su blogBucarestinos.

En caso de hacerlo sobre el plano de Barcelona, y situando Casa Poporului sobre el Camp Nou - que quedaría totalmente sepultado bajo su enorme volumen -, la avenida de la Victoria del Socialismo se extendería 3,5 km en línea recta hasta el Mercado de San Antonio, con la consiguiente desaparición de los edificios que ocupasen este espacio. Además, el proyecto obligaría a la destrucción de parte de Badal, Hostafrancs, Les Corts y el barrio de la Maternitat, la Plaza de Joan Miró hasta el centro comercial de las Arenas, la Estación de Sants y sus alrededores hasta la calle Entenza, buena parte de la Plaza de España, el Paralelo y las manzanas del Ensanche que lo limitan, la práctica totalidad del Poble Sec y la mayor parte del Raval, además de algunas otras zonas menores de la ciudad.

¿Pueden imaginar el trauma que semejante actuación urbanística supondría para la ciudad de Barcelona? Acudan a la web que les he sugerido y hagan la prueba con el plano su ciudad. Se les encogerá el corazón y entenderán la colosal herida que sufrió Bucarest hace ahora 36 años.