Las semillas de cannabis se pueden comprar con facilidad por internet en Rumania, puesto que su comercialización no constituye una infracción, mientras que cultivar la planta y consumir drogas se castigan con condenas de cárcel, relata Elisabeth Bouleanu en un reportaje publicado en el diario Adevarul.

hn_6270427511203290402Foto: Reuters

La venta de las semillas de cannabis está resultando un próspero negocio en el país como demuestra la proliferación de un gran número de tiendas virtuales. En una simple búsqueda por Google, aparecen decenas de empresas online de donde cualquiera puede adquirirlas con un click y por una suma módica de dinero, prosigue la periodista.

Se paga por reembolso, el paquete se envía a casa y, en muchos casos, no es necesario abrir una cuenta de identificación para comprar las semillas. A pesar de conocerse este tipo de tráfico de drogas, la policía no puede actuar.

Según la ley 143/2000, respecto a lucha contra el tráfico y consumo ilícito de drogas, se castiga “el cultivo, producción, fabricación, experimento, extracción, preparación, transformación, compra y tenencia de drogas para consumo propio”.

“Echa un vistazo a nuestra selección de semillas de marijuana, son obtenidas directamente del cultivador, asegurándonos de esta manera que producirán plantas saludables”, reza una invitación en una tienda virtual. Amenzie Haze, Aurora Indica, White Rino son algunas denominaciones de las semillas.

“Tiene sabor a hachís, poco áspero y es perfecto para el bong (pipa de agua). White Sino te golpea fuerte, produciendo un fuerte estado de ‘stoned’”, añade la explicación.

El precio de las semillas oscilan de los 3 euros (una semilla) hasta los 30 euros (5-7 semillas), incluso 60 euros (um kilo).