Rumanía es el país europeo donde la tuberculosis ha reaparecido con mas fuerza, con mas de 30.000 casos en el último año. De cada dos casos de tuberculosis que aparecen en Europa, en este nuevo rebrote que, aunque no se diga, tiene que ver con las consecuencias de la crisis económica, uno se da en Rumanía, como afirman los informativos de Digi24. También aquí aparecen el mayor número de casos de tuberculosis resistente a los tratamientos, que es la mas peligrosa variante de la enfermedad, explica José Luis Forneo en el Diario Octubre.

Igiena in spitaleFoto: Photoxpress.com

El Informe de la Organización Mundial de la Salud al respecto, señala que Rumanía ocupa el primer puesto de entre los miembros de la Union Europea en lo que se refiere a incidencia de la TBC. Según la OMS, Rumania tiene alrededor de 30.000 enfermos de tuberculosis de 20 millones de habitantes, una tasa que está bastante lejos de los que le siguen en la lista, los búlgaros, que no llegan a 4000 casos.

Incluso la televisión Al Jazeera se ha interesado por la situación y ha realizado recientemente un reportaje sobre la tuberculosis en Rumanía, sorprendida por el enorme numero de enfermos que existen de esta enfermedad con poca incidencia en gran parte del mundo desarrollado, pero que convierte a este país en el número uno en toda Europa en cuanto a casos de TBC.

Claro que esta enfermedad, que hace 20 años no tenia apenas presencia en Rumania, tiene mucho que ver con la pobreza y la miseria, justo a la situación a la que han sido condenados millones de rumanos tras el golpe de estado de diciembre de 1989 que acabó con el sistema Socialista y reinstauró una dictadura del mercado y el capital.

La tuberculosis es una enfermedad social, propia de las sociedades enfermas, en las cuales la asistencia médica y la misma supervivencia son difíciles de conseguir. Según la BBC la tuberculosis es la segunda enfermedad infecciosa del mundo, después del VIH/SIDA, y el 80% de los casos se concentran en el mundo en desarrollo, y todavía hay 8,8 millones de nuevos casos de TB cada año, aunque la gran mayoría de éstos -7,4 millones- se encuentran en Asia y África subsahariana. No obstante, se han reportado incrementos alarmantes en los últimos 20 años en los países de la antigua Union Soviética, especialmente Rumanía.

Lo que no dice la BBC, por supuesto, es que naturalmente esos incrementos se relacionan con el final de la URSS y la reinstauración del capitalismo en los países del este europeo, pues por aquel entonces, al contrario que ahora, nadie vivía en la miseria ni sufría desnutrición, y el no tener casa o acceso a la higiene básica eran historias que se contaban sobre Occidente pero que, hasta que lo han sufrido, muchos consideraban de ciencia ficción).

Al Jazeera ha citado testimonios de doctores rumanos, como la Directora del Hospital de Urgencias “Dr. Constantin Opris” de Baia Mare, Sorina Pintea, que explica que “los enfermos de tuberculosis en Rumania son, en general, personas muy pobres” a los que la falta de educación les hace “no sentirse interesados por la prevención ni por la salud”. Además, la mayoría de los enfermos deciden poner fin al tratamiento por falta de dinero, ya que la sanidad pública rumana no cubre el coste completo.

Por último, el estado rumano dice no tener suficientes fondos para hacer campañas de detección de la tuberculosis, aunque si lo tenga, al contrario, para mantener un contingente militar en Afganistán o para financiar la construcción de una catedral ortodoxa en Bucarest mas grande que la tan criticada Casa del Pueblo de construida en época socialista.

Lo cierto es que la pobreza y la falta de acceso a la educación, dos plagas que azotan a Rumania con cada vez mas fuerza desde hace dos décadas, son importantes datos a tener en cuenta para explicar el alto número de enfermos de tuberculosis de este país.

Recientemente el diario inglés The Sun afirmó que existe el peligro de que los inmigrantes rumanos lleven la enfermedad a Gran Bretaña, especialmente la forma mas agresiva y resistente a los tratamientos. Se trata de una noticia sensacionalista de claro tinte racista y reaccionario que, por otro lado, demuestra la poca información sobre la enfermedad que tienen los periodistas del diario (ademas de ser muestra de una plaga bastaste mas peligrosa que la tuberculosis y de la que los medios de propaganda lógicamente no se quejan, pues le es muy conveniente: el mercenarismo y la limitación de los periodistas a informar sobre lo que interesa y en la forma que conviene al que paga).

En realidad, y como hemos dicho mas arriba, la tuberculosis se desarrolla especialmente en ambientes de miseria y falta de higiene, por lo que, hasta que la clase capitalista inglesa termine de hundir en la miseria a su clase trabajadora con las medidas de recortes, ajustes y reducción de beneficios sociales tomadas con la excusa de la crisis económica, la enfermedad se desarrollara mucho mas fácilmente en países como Rumania, transformada desde hace dos décadas, por los organismos económicos internacionales, las grandes multinacionales y por los gobiernos de las dictaduras del capital como el británico, en una colonia en la que la enorme miseria, el desempleo y la pobreza, que provocan, entre otras muchas cosas, el exilio masivo de trabajadores, no parecen producir tanto horror.