La región secesionista moldava depende de Rusia, sobre todo de su gas, pero el 70% de sus exportaciones se dirigen a países de la Unión EuropeaEl ficticio idilio económico de Transnistria —un enclave separatista prorruso reconocido internacionalmente como parte de Moldavia— terminó en 2016, relata el diario El País.

Tiraspol, TransnistriaFoto: PAUL DZA / Sipa Press / Profimedia

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