El antiguo cuartel militar de Targoviste, donde fueron ajusticiados Nicolae Ceausescu y su mujer, Elena, se convertirá a partir del primer día de septiembre en un museo para atraer turistas fascinados por el muro donde los dictadores rumanos perecieron fusilados.

Ceausescu in uniforma 1 mai 1953Foto: Contributors.ro

“Se ha repintado los interiores del edificio con los mismos colores que había en 1989, se traerán muebles de la época y ya hay camas donde el matrimonio Ceausescu dormitó antes de su ejecución”, señaló Ovidiu Carstina, director del complejo museístico de esta ciudad, situado a unos 80 kilómetros al norte de Bucarest.

“Hemos arreglado la habitación donde se celebró el juicio y la celda donde los Ceausescu pasaron la última noche”, prosiguió Carstina.

Así, los visitantes podrán contemplar la pared que aún conserva los agujeros de los balazos tras ser juzgados por un tribunal militar.

Su apertura se debe a las numerosas solicitudes recibidas de grupos de turistas extranjeros que desean visitar el lugar y su entrada rondará los 7 lei (1,5 euros).

Mientras se organizaba una manifestación contra el régimen comunista el 22 de diciembre de 1989, los Ceausescu huyeron a bordo de un helicóptero a la ciudad de Targoviste, donde fueron procesados y, luego, ejecutados.