Conmovido por el destino dramático del bebé que fue rescatado de una tubería en China después de que su madre le diera luz en el inodoro, el delantero rumano del club de futbol francés Ajaccio, Adrian Mutu, ha declarado que le gustaría adoptar al niño si la ley se lo permite.

Adrian MutuFoto: HotNews / DP

Tras las impresionantes imágenes del salvamiento, Mutu telefoneó a su mujer Consuelo y ambos decidieron que podrían hacerse cargo junto a sus dos niños.

"¡Mira, el pobrecico, me ha impresionado tanto que dije que tenemos que ayudarlo, adoptarlo, hacer cualquier cosa!", exclamó Mutu tras ver las primeras imágines del cantal de televisión ProTV.

"Es un milagro que se haya escapado con vida", dijo Mutu, abrumado por la emoción.

"Nunca pensé adoptar un niño, no lo tenía en mente, pero he sentido que debo ayudarlo", precisó el delantero internacional.

"Para mí, los niños son todo. En el último partido mis niñas vinieron a apoyarme; hago todo lo posible por ella para que tengan un futuro mejor", agregó.

Adoptar a un niño de China resulta complicada ya que solamente 17 países tienen el derecho a hacerlo y Rumanía está excluída de esa lista.

Mutu tiene tres niños: Mario, de 11 años, de su primera esposa Alexandra; y dos niñas de su actual matrimonio, Adriana, de 7 años, y Maia Vega, de cinco años.

El futbolista, un apasionado de los tatuajes, se grabó en su cuerpo los nombres de su hijos.