​Nicolae Ionescu (1903 – 1975) fue uno de los fotógrafos más populares y que mejor supo captar la esencia del Bucarest de entre guerras, aquel que se jactaba de competir en belleza y jolgorio con la mismísima ciudad de París, explica el blog Bucarestinos.

Muchas de las fotografías que tomó a lo largo de su vida son las que ahora llenan las páginas de infinidad de libros sobre aquel período y decoran las paredes de librerías y restaurantes de la ciudad, aunque probablemente la mayoría de quienes las colgaron allí no conocen a su autor. Caído en desgracia durante el período comunista, Nicolae Ionescu malvivió muchos años hasta que, tras su muerte, su viuda se vio obligada a vender toda la colección de su marido a la Biblioteca Municipal, que más tarde la revendió a la Academia Romana.