​El Gobierno de centroizquierda rumano superó este viernes, como estaba previsto, en el Parlamento la tercera moción de censura en tres años, tras una discusión que se centró en las acusaciones de corrupción contra el primer ministro, Victor Ponta.

Victor Ponta la Sinteza ZileiFoto: captura Antena 3

Un total de 194 parlamentarios votaron a favor de la moción, lejos de los 278 votos necesarios para que prosperara la iniciativa de la oposición liberal.

Esta moción versaba sobre los fallos de organización que impidieron que miles de rumanos en el extranjero pudieran votar en las presidenciales de noviembre.

Pero, el debate acabó girando sobre la investigación por corrupción abierta contra Ponta.

"Si creen que es un buen precedente para la democracia de Rumanía que un Gobierno no se cambie en el Parlamento o en elecciones sino por voluntad de un fiscal, creo que es un grave error", señaló.

Ponta reiteró que no dimitirá de su cargo y argumentó que tratar de tumbar al Gobierno por medios distintos a las elecciones supone un golpe de Estado.

Precisamente, hace tres días, la Cámara rechazó la solicitud de la Fiscalía Anticorrupción de que se levantase la inmunidad parlamentaria a Ponta para poder investigarle.

La Fiscalía acusa a Ponta de haber recibido 50.000 euros en 2011, un año antes de ser designado jefe de Gobierno.

Esta suma provendría de un antiguo socio al que luego nombró ministro por dos veces. Los investigadores creen que Ponta emitió facturas falsas, fechadas en 2007 y 2008, para justificar esos ingresos.

La Fiscalía acusa a Ponta de conflicto de intereses, blanqueo de dinero, falsedad documental y evasión fiscal.