La policía rumana ha arrestado a cuatro venezolanos en Timisoara, al oeste de Rumania, que habían introducido 70 kilogramos de cocaína negra con destino a España, informó este miércoles la Brigada contra el Crimen Organizado del país balcánico.

La mercancía, hallada en piezas de muebles, debía entrar por el puerto de Constanza del Mar Negro, pero los presuntos narcotraficantes modificaron su trayecto para despistar a las autoridades judiciales alemanas.

Al final, la droga pasó por la aduana del aeropuerto de Otopeni de Bucarest, desde donde se transportó después a Timisoara, cerca de la frontera con Hungría, aunque se desconoce de la procedencia de la misma.

Los ciudadanos de origen venezolano están siendo trasladados ahora mismo a la capital rumana para ser interrogados.

La cocaína negra es un tipo de droga difícil de detectar por los perros especializados ya que no huele, aseguraron las fuentes judiciales.