Rumanía comienza desde este miércoles a bombear gas a Moldavia a través del gasoducto Iasi-Ungheni, inaugurado hace siete meses, que permitirá rebajar el precio de la compañía rusa Gazprom y ayudará a reducir la dependencia de Moscú de esta exrepública soviética.

Conducta Iasi-UngheniFoto: AGERPRES

A lo largo de este año, se prevé que Rumanía exporte unos 16 millones de metros cúbicos de gas, unos 43.000 metros cúbicos por día, lo que supone el 1,6 por ciento del consumo moldavo.

Sin embargo, el conducto de 43,2 kilómetros de longitud, de los que unos 32 se hallan en la parte rumana, puede alcanzar una capacidad máxima de hasta 2.000 millones de metros cúbicos por año.

La intención de ambos Gobiernos pasan por ampliar el gasoducto unos 115 kilómetros hasta llegar a la capital de Moldavia, Chisinau, aunque se desconoce en cuanto tiempo se realizaría.

Moldavia pagará 255 dólares (228 euros) por mil metros cúbicos de gas procedente d su país vecino, 70 dólares (62 euros) más barato que el gas ruso.

El consumo de los moldavos supera los 1.100 millones de metros cúbicos de gas por año que importa de Rusia, mientras que la república autoproclamada independiente de Transnistria necesita 1.000 millones de metros cúbicos.

Por su parte, Rumanía produce 11.000 millones de metros cúbicos de gas anualmente y compra unos 1.500 millones adicionales a la Federación Rusa.