​El vicepresidente de los Estados Unidos, Joe Biden, declaró hoy en Bucarest que se tomarán nuevas sanciones contra Rusia si Moscú decide "socavar" las elecciones presidenciales en Ucrania previstas para el domingo. En su visita a Bucarest, Biden reiteró la consolidación del Estado de Derecho y la importancia de la lucha contra la corrupción, al que consideró como enemigo, además de subrayar que nadie está por encima de la ley.

Joe Biden si Victor PontaFoto: Agerpres

"Si Rusia socava las elecciones en Ucrania debemos permanecer decididos a aplicar sanciones firmes", aseguró Biden en una rueda de prensa después de reunirse con el presidente de Rumanía, Traian Basescu.

"Todos los países deben utilizar su influencia para crear un medio estable y positivo con el objetivo de que los ciudadanos ucranios voten en libertad", señaló el vicepresidente estadounidense.

Ante el jefe de Estado rumano, Biden reiteró el compromiso de su país para respetar el artículo cinco de la OTAN sobre la defensa colectiva de sus miembros: "Nos protegemos mutuamente".

Asimismo, el dirigente estadounidense conversó con el primer ministro, Victor Ponta, con quien abordó

"La seguridad nacional y la seguridad energética son inseparables en esta parte del planeta. Ambas se entrecruzan en la necesidad de asegurarnos de que Rusia no utiliza los recursos energéticos como un arma contra nosotros", precisó Biden en otra rueda de prensa en la sede del Gobierno.

Biden subrayó la necesidad de un mercado energético europeo seguro, diverso e interconectado.

"La infraestructura de Rumanía puede ser una pista de lanzamiento para el mercado energético del Mar Negro hacia la Europa occidental y central", agregó Biden, quien también se acordó del país vecino: "Mediante la expansión de la red de abastecimiento de gas, podemos ayudar Moldavia, tan dependiente energéticamente de Rusia".

El vicepresidente estadounidense, que ha realizado una visita de dos días a Rumanía para mostrar su apoyo ante la escalada de movimientos secesionistas en Ucrania, viajará a Chipre para tratar la vulnerabilidad de Nicosia por las actividades económicas rusas y las presiones que están sufriendo por parte de Moscú.