Jan-Werner Mueller, profesor de política de la prestigiosa universidad de Princeton, hace una paralelismo entre el primer ministro rumano, Victor Ponta, y su homólogo húngaro, Victor Orban, y defiende en un editorial publicado en el diario inglés The Guardian el derecho de excluir a un Estado miembro que no respete el Estado de Derecho en la Unión Europea.

Victor PontaFoto: Agerpres

"En teoría, una dictadura militar podría permanecer en la UE. Los acontecimientos en Hungría y Rumanía demuestran que se necesita un watchdog (institución de vigilancia) de la democracia", empieza el editorial.

Hungría votó el lunes la cuarta modificación de la Constitución pese a las críticas de Occidente.

"No es la primera vez que Orban gana crédito político engañando a Bruselas en lo que se refieren a los principios fundadores de un Estado miembro de la UE. Se trata de un momento en el que la Gran Familia debe reflexionar una posición ante los Gobiernos que socavan el Estado de Derecho", asegura Mueller.

El profesor propone la creación de un mecanismo separado de la Comisión Europea para que se encargue de la vigilancia de estos países.

Comparación con Ponta:

"Cuando son atacados, intentan aprender como si esquivaran las críticas. Ponta, por ejemplo, recibió de manera inequívoca por parte de Barroso el pasado verano que frenara la dimisión del presidente del país. Ponta parece haber aprendido del vecino. En lugar de cambiar la ley para los objetivos políticos, es mucho más elegante adoptar una nueva constitución que consagre las preferencias partisanas, como Orban procedió en Hungría".

Su respuesta pasa por crear una institución que controle las democracias y las leyes del Estado.

En concreto, darle una nueva estructura a la Comisión de Copenhague, que hace referencia a los criterios de adhesión que cada candidato debe cumplir para iniciar el proceso: democracia, Estado de Derecho y respetar los derechos del hombre.

"Teoreticamente, una dictadura militar puede permanecer en la UE. Lo más probable, no podrá votar en el Consejo Europeo. Una norma coherente europea sería darle mayor poder a Bruselas para intervenir", explicó Mueller, quien deseó que así lo espera para que estos países se lo piensen dos veces antes.